Dormía yo plácidamente en mi cama de Madrid cuando sobre las 4:30 de la noche comenzó una de las mayores tormentas que hubiera visto jamás.
No sé si debido a que la cama vibraba con cada trueno o que al dormir en una buhardilla el viento y el agua sonaban más fuerte que en otras ocasiones.. pero terminó por despertarme.
Al principio creía que un tren estaba pasando por encima mio, el ruido del viento y la lluvia era insoportable y cada vez que caía un rayo vibraba toda la habitación, vamos, que el pararrayos de mi edificio tiene que estar más caliente…
Me gustan las tormentas, pero las prefiero de día, cuando no me despiertan y puedo observarlas en plenitud, además que cuando vives solo… bah, mariconadas! no dan miedo!
El caso es que sin saberlo empezaba una mañana de mierda de mala suerte.
Después de más de una hora, cuando el ruido paró, conseguí dormirme y unas pocas horas después… desperté.
Giré mi cuello como cada mañana en busca de esos preciados minutos post-sueño, que mi querido despertador me regala cada mañana, pero no encontré nada, rápidamente recordé, y asocié, la tormenta de la noche… y… mierda la luz!!!
Si, me había quedado sin luz, mi primera preocupación fue el llegar tarde al trabajo, me conozco, y sin la ayuda de un despertador podían ser tranquilamente las 12 del mediodía, pero no, por suerte, o por desgracia (más bien por desgracia, ya lo veréis) eran las 6:30, así que puse la alarma en el móvil y me fui a dormir.
Minutos después, sirenas y helicópteros interrumpieron mi plácido sueño, a falta de unos minutos y siendo previsor ya que sin luz no vería nada, decidí levantarme y empezar a prepararme.
Cuando salí a la calle, el panorama era desolador, rotondas colapsadas de agua, semáforos sin funcionar, caos circulatorio, accidentes de coche…
Cuando por fin logré salir de allí y me dirigía a mi trabajo, un simpático guardia civil me comunicaba que la A-3 estaba cerrada y que siguiera por la A-4, ahora imaginemos por un momento, hora punta, lluvia, coches A-3 + coches A-4… total 2 horas y media de atasco!
Nunca imaginé que llegar al trabajo sería tan reconfortante..
Espero que la luz haya vuelto por fin y que no se me haya descongelado nada… por que si, vivo del congelado.








Del congelador y de tu primo llamado “el chef”
=)
Ya nooooooooooooooooooooooooooooo tu me fregabas, eso si, no lo voy a negar jejejeje
Si, la verdad es que llegar al trabajo ha sido toda una odisea. He tardado tres horas desde Puente de Vallecas hasta Alcalá de Henares y la verdad ha sido toda una prueba de paciencia para todos los que estábamos parados.
En fin… borrón y cuenta nueva.
Pues si, por fin terminó y sólo espero que no se vuelva a repetir… nunca! por cierto, me gusta tu página